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El costo de quererlos: cómo cambió la economía de tener perros y gatos en Paraguay

Hoteles, paseadores, alimentos gourmet, medicina especializada y servicios premium reflejan cómo perros y gatos dejaron de ser solo animales de compañía para convertirse en una prioridad de gasto para miles de hogares.

Tener una mascota en Paraguay dejó de ser, hace tiempo, una decisión asociada exclusivamente a la compañía o al afecto. Hoy implica una estructura de cuidados, gastos, servicios especializados y hábitos de consumo que reflejan una transformación cultural más profunda, donde perros, gatos y otras especies ocupan un lugar cada vez más cercano al de un miembro del hogar, y esa humanización redefine tanto la relación emocional con los animales como la economía que gira en torno a ellos.

Desde alimentos funcionales hasta hoteles, guarderías, paseadores, cumpleaños, consultas 24/7, grooming, medicamentos específicos y nutrición personalizada, el ecosistema vinculado al bienestar animal crece y se diversifica.

Detrás de esa expansión hay un fenómeno que los propios actores del sector observan desde múltiples ángulos, relacionándolo con mayor conciencia sobre el cuidado, cambios en los estilos de vida urbanos, auge de departamentos, menos hijos en ciertos segmentos poblacionales y una demanda que exige soluciones cada vez más sofisticadas.

Un cambio radical

Tomás Sala, fundador y CEO de 4Pets, resumió la evolución en torno al cuidado de las mascotas como un cambio de paradigma. Puntualizó que, a su criterio, dicha transformación comenzó a acelerarse hace unos cinco años, particularmente durante la pandemia, cuando muchas personas profundizaron el vínculo con sus animales y empezaron a identificar nuevas necesidades.

“Las mascotas pasaron de ser animales de compañía a ser parte de la familia. Eso se traduce directamente en consumo. Hoy las personas invierten más en bienestar, alimentación, salud e inclusive en experiencias para sus mascotas”, sostuvo.

Ese fenómeno no solo impulsó el crecimiento de servicios tradicionales, sino también la aparición de nuevas categorías. Hoteles para perros, paseadores, guarderías, adiestramiento, etología e incluso parques especializados forman parte de una oferta que hace una década apenas era incipiente. Según Sala, un hospedaje para perros puede costar alrededor de G. 150.000 por noche, mientras los paseos pueden arrancar en torno a G. 45.000 por sesión para un animal, con esquemas de suscripción que reducen costos.

Tomás Sala, fundador y CEO de 4Pets
Tomás Sala, fundador y CEO de 4Pets.
FOTO: TOMÁS SALA

En ese sentido, remarcó que, por ejemplo, actualmente hay perros que se quedan incluso meses en hoteles. Esto sin mencionar una demanda creciente en cada feriado largo, vacaciones y fines de semana. «Ya no es un servicio raro; es parte del mercado”, señaló, agregando que el negocio del baño es uno de los segmentos más dinámicos, con unidades móviles capaces de realizar entre 20 y 30 servicios diarios por vehículo.

Sectores con una nueva visión

Desde la práctica veterinaria, Vanessa Valloud observó la misma tendencia transformadora, aunque desde la evolución del vínculo entre tutores y animales. Afirmó así presenciar un incremento real en salud y estética para animales de compañía porque las familias los incorporaron como un miembro más; es decir, dejan de ser mascotas para convertirse, muchas veces, en hijos.

En su experiencia, la demanda ya no se concentra únicamente en vacunación o consultas básicas. Los propietarios buscan servicios integrales que combinan prevención, especialidades, seguimiento y confianza. “Hoy las personas son más conscientes. Buscan prevenir, se informan más y quieren un servicio completo, desde lo básico hasta lo especializado. Eso va a seguir creciendo”, aseguró.

Ese crecimiento también se refleja en la sofisticación médica, pues si antes el gasto en salud animal podía reducirse a vacunas y antiparasitarios, hoy existen tratamientos para patologías renales, hepáticas, dermatológicas, cardíacas y oftalmológicas, además de diagnósticos por imágenes y múltiples especialidades veterinarias. Los costos, naturalmente, acompañan esa complejidad.

Vanessa Valloud, Veterinaria
Vanessa Valloud, Veterinaria.
FOTO: VANESSA VALLOUD

En paralelo, la alimentación se convirtió en uno de los principales motores del negocio pet. Allí aparece una segunda transformación: la migración desde una lógica de alimentación estándar hacia una nutrición cada vez más personalizada. Camila Gahete, Veterinaria y propietaria de PetGourmet, identifica en ese segmento una evolución del consumidor.

“Las mascotas dejaron de ser animales de compañía para convertirse en miembros de la familia. Eso impulsa una demanda creciente. No es solo una tendencia, es un cambio de hábitos y eso no pasa simplemente en la venta de productos premium, sino en entender la alimentación como parte central de la salud de las mascotas, con lo cual una buena alimentación se transforma en mejor calidad de vida», refirió.

Un nuevo segmento

El enfoque transformador en lo que refiere a las mascotas abrió espacio para alimentos gourmet, premios funcionales, snacks nutricionales e incluso tortas de cumpleaños para mascotas. Un mercado que, lejos de parecer anecdótico, mueve cifras concretas, pues algunos emprendimientos reciben hasta 120 pedidos mensuales vinculados a celebraciones para animales, entre tortas y decoraciones, mientras un cumpleaños para cinco perros puede rondar los G. 400.000.

Sala reconoció que incluso este tipo de consumo, que podría parecer accesorio, forma parte de una nueva lógica emocional.  “La gente gasta fortunas por sus mascotas. Conozco personas que dicen: ya le di todo a mis hijos, ahora mi nuevo hijo es mi mascota. Eso es real”, afirmó.
Los números acompañan esa percepción, pues según datos, Paraguay tendría cerca de un millón de perros y unos 700.000 gatos, con una tendencia creciente de felinos impulsada por la vida en departamentos. El cambio urbano aparece como un factor determinante, donde los gatos, por su autonomía y adaptabilidad, ganan espacio en hogares pequeños, mientras los perros impulsan demanda por adiestramiento, paseos y socialización.

Camila Gahete, veterinaria y propietaria de PetGourmet.
Camila Gahete, veterinaria y propietaria de PetGourmet.
FOTO: CAMILA GAHETE

Ese punto abre otra dimensión del negocio, ya que no solo se trata de vender productos, sino de construir servicios alrededor de nuevos estilos de vida. Desde parques para perros hasta cafés pet friendly, el mercado empieza a expandirse hacia experiencias que mezclan consumo, recreación y comunidad.

No obstante, sostener una mascota también implica asumir costos recurrentes que pueden ser significativos. Entre alimentación, controles, antiparasitarios, baños, accesorios y eventuales tratamientos, los gastos mensuales pueden escalar rápidamente. En el caso de 4Pets, el ticket promedio ronda entre G. 350.000 y G. 400.000, aunque puede aumentar considerablemente en casos de cuidados especiales.

El vínculo que define todo

Gahete sostuvo que la disposición a invertir en gastos considerables sobre sus mascotas responde a una mirada distinta sobre el vínculo humano-animal. “Lo que buscan hoy los dueños es tranquilidad, confianza y salud a largo plazo. Buscan la seguridad de que están haciendo lo mejor por un miembro de la familia”, dijo.

Valloud coincide en que ese cambio llegó para quedarse, puntualizando que comenzará a observarse una mayor demanda porque las personas están siendo más conscientes y buscan lugares de confianza donde puedan tratar a su mascota de manera integral.

Más allá del negocio, lo que emerge también es una nueva percepción cultural sobre el cuidado que implica tener una mascota. Sin embargo, el gasto, lejos de verse como un lujo marginal, empieza a incorporarse en la planificación cotidiana de muchos hogares.

Tener un perro o un gato hoy puede implicar pensar en nutrición funcional, prevención médica, socialización, servicios externos e incluso bienestar emocional del animal. Lo que alguna vez fue apenas comida, baño y vacunación, hoy es una economía completa en expansión y, al parecer, apenas comienza.

Fuente: www.lanacion.com.py